Global Ports Canary Islands, una subsidiaria de Global Ports Holding, ha asegurado un préstamo significativo de 35,9 millones de euros a través del Banco Santander para respaldar su ambicioso proyecto de construcción de terminales públicas de cruceros en los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife y Puerto del Rosario en las Islas Canarias. La inversión total prevista para estas instalaciones asciende a 37,5 millones de euros.
Se espera que estas terminales estén totalmente operativas para el año 2025. La terminal en Las Palmas de Gran Canaria abarcará una superficie de 8.501,62 metros cuadrados, mientras que Puerto del Rosario contará con 1.319,21 metros cuadrados y Arrecife tendrá 759,39 metros cuadrados.
Este proyecto se encuentra en línea con otras ciudades portuarias de renombre en el sector de cruceros, como Barcelona, Málaga y Valencia, que han experimentado un crecimiento significativo en la industria turística gracias a su infraestructura portuaria mejorada.
Global Ports Holding es el operador portuario de cruceros más grande del mundo, con una presencia global que abarca el Caribe, el Mediterráneo y Asia-Pacífico. Fundada en 2004, la compañía se ha establecido como un referente en la industria de cruceros, brindando servicios a más de 20 millones de pasajeros de cruceros anualmente y operando en 30 puertos de cruceros en 17 países. Además de su enfoque en el turismo de cruceros, Global Ports Holding también se especializa en operaciones portuarias comerciales, como el manejo de contenedores, carga a granel y carga general.
¿Economía o sobreexplotación?
Este proyecto pretende impulsar la industria turística de Canarias, generar empleos y fomentará el desarrollo económico en la región. El préstamo de 35,9 millones de euros representa un hito clave tanto para Global Ports Canary Islands como para el sector de cruceros español en general.
Esto ocurre mientras el medio británico Daily Mirror avisa de que el archipiélago se encuentra al borde del “colapso” por la sobreexplotación turística, tras batir en 2023 un récord de visitas en el archipiélago: 48 millones de personas.
Un informe de Ben Magec-Ecologistas en Acción señala que las islas han superado siete veces su capacidad de carga, lo que ha llevado a un colapso sistémico y una degradación irreversible de los ecosistemas naturales debido al aumento descontrolado de la población no residente y la expansión hotelera en las playas del sur de Tenerife. Los problemas incluyen vertidos de aguas residuales, atascos de tráfico y daños medioambientales significativos.
