Los hoteles de La Tejita y Cuna del Alma en Tenerife, los situados en Corralejo (Fuerteventura) y Playa Blanca (Lanzarote) por el vertido de aguas residuales han recibido las “Banderas negras” de Ecologistas en Acción en su informe 2024.
La turistificación y urbanización descontrolada del litoral canario es un problema que afecta especialmente a estas islas. La población local, bajo el lema “Canarias tiene un límite”, se organiza para rechazar las numerosas agresiones que ponen en peligro la conservación de su entorno y el futuro de las generaciones venideras.
El informe destaca que de las 48 banderas negras otorgadas este año, 15 se deben a la urbanización de la costa, 16 a vertidos y deficiencias en los sistemas de saneamiento, y 6 a contaminación química, lumínica y/o acústica. Además, se señala un caso de daños al patrimonio histórico y cultural, 3 por acumulación de basuras marinas, y 3 por dragados y ampliaciones portuarias sin justificación.
La alta concentración de plásticos es otro grave problema ambiental destacado. El vertido de pellets plásticos que afectó la costa gallega a principios de año puso de manifiesto la vulnerabilidad de las costas canarias a este tipo de desastres si no se toman medidas adecuadas.
Ante esta situación, Ecologistas en Acción insta a las instituciones públicas a tomar medidas para mitigar la gentrificación y apostar por un modelo fiscal más redistributivo que reparta la riqueza y mitigue los impactos ambientales de la actividad turística.
Banderas negras en Santa Cruz de Tenerife
La situación en Tenerife no es menos preocupante, con los hoteles La Tejita y Cuna del Alma reactivados por el Gobierno de Canarias tras una paralización cautelar por incumplimiento de leyes medioambientales. Proyectos como el Muelle de Corralejo y Dreamland, también en Fuerteventura, ocupan espacios protegidos, mientras que en La Palma, proyectos de gran envergadura como el Ecoresort de La Frontera y el Dichosa Wellness Clinic han sido aprobados, amenazando la biodiversidad local.
En Tenerife se produce el vertido cada día de 57 millones de litros de aguas residuales directamente al mar que equivalen a 17 piscinas olímpicas de aguas contaminadas. El problema se hace extensible a las 8 islas canarias. Los emisarios marinos están vertiendo sin descanso los 365 días del año en todas las islas del archipiélago, pudiendo afirmar que más del 90% de las aguas residuales procedentes de núcleos urbanos, industriales y agrícolas, llegan al mar prácticamente sin tratamiento depurador.
Banderas negras en Las Palmas
En el corazón de esta crisis se encuentran los hoteles Oliva Beach y Tres Islas en Fuerteventura, situados dentro del dominio público y en medio de las Dunas de Corralejo. A pesar de estar en un espacio natural protegido, el Gobierno de Canarias ha mostrado apoyo a la empresa infractora en lugar de velar por la restauración del ecosistema.
Una avería de la estación de bombeo gestionada por Canal Gestión y que forma parte de la actual red de alcantarillado causó el vertido de aguas residuales en la misma playa. El intento de taponar el fluido con sacos de arena no fue efectivo y la escorrentía alcanzó el mar. Es una pequeña cala urbana, densamente cubierta por hoteles, restaurantes, viviendas vacacionales y discotecas que se distribuyen por la zona. La playa permaneció cerrada desde el sábado 4 de mayo durante 4 días. Mientras se reparaba la avería y el mar neutralizaba el vertido de manera natural, se colocó la bandera roja y se precintó el acceso.
