El incendio que se desató el jueves en la planta de compostaje de Arona, en Tenerife, sigue siendo un desafío para los bomberos y los servicios de emergencia que luchan incansablemente para sofocarlo. Hasta ahora, las llamas han arrasado aproximadamente 3,5 hectáreas de terreno, y las perspectivas indican que el fuego podría seguir activo durante varios días más, lo que complica aún más la tarea de extinguirlo por completo.
A pesar de la magnitud del incendio, el oficial del Consorcio de Bomberos de Tenerife, Florencio López, ha informado que el humo generado por el fuego no contiene partículas tóxicas, ya que se trata principalmente de restos vegetales. Sin embargo, es importante destacar que la actividad de compostaje se considera potencialmente contaminante para la atmósfera. La planta de compostaje se encuentra ubicada en el Parque La Reina, en Arona, bajo la jurisdicción del ayuntamiento local.
La extinción de este incendio se presenta como un desafío particularmente complicado para los bomberos. Según López, las condiciones en la planta de compostaje son más difíciles que en los incendios forestales tradicionales debido a la gran cantidad de material combustible orgánico involucrado. Se estima que unas 100,000 toneladas de material orgánico están ardiendo en el lugar, lo que hace que la extinción sea mucho más difícil de lograr.
“Estamos hablando de que podemos tener acumulados en un metro cuadrado desde cuatro hasta seis toneladas de material. Eso no se suele dar en las masas forestales, no llegaríamos a tener una densidad tan grande de material, entonces la extinción es mucho más difícil”, explicó López.
Los trabajos de extinción comenzaron el jueves por la tarde con la participación de un helicóptero, pero con la llegada de la noche, las labores se centraron en el equipo terrestre. Durante la noche, los bomberos se enfocaron en consolidar los perímetros y proteger las viviendas y las instalaciones de una protectora de animales cercana.
Con la llegada del día, un equipo de 20 efectivos continúa trabajando en la zona, con el apoyo de dos medios aéreos, uno del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) del Gobierno de Canarias y otro de las brigadas forestales de la isla. La estrategia de extinción se concentra en las pilas más grandes de material orgánico, que son las que tardan más en consumirse, mientras que las pilas más pequeñas, que se autoconsumen, también están siendo atendidas para asegurar la extinción total del incendio.
Por el momento, las causas del incendio singuen siendo desconocidas, ya que las condiciones del fuego no han permitido que los efectivos lleguen al punto más caliente de la planta de compostaje. Las investigaciones se llevarán a cabo una vez que el incendio esté completamente controlado y extinguido.
