El proyecto de acondicionamiento de la calle Fernando Guanarteme en Las Palmas de Gran Canaria, que incluye la ampliación de aceras y mejoras urbanísticas, enfrenta un retraso significativo. La obra, originalmente programada para finalizar en septiembre de 2023, se ha visto paralizada debido a incumplimientos en los plazos por parte de la empresa adjudicataria, Compañía General de Construcción Abaldo.
El procedimiento de resolución del contrato entre el Ayuntamiento y la constructora se inició el 14 de diciembre, y se estima que llevará alrededor de seis meses concluir. Posteriormente, el Ayuntamiento deberá volver a contratar la obra, lo que implica que, como pronto, los trabajos no se retomarán hasta después del verano de 2024, y es poco probable que se completen antes de la llegada del año 2025, según el concejal de Urbanismo, Mauricio Roque.
La decisión de resolver el contrato se basa en el hecho de que, a finales de noviembre, solo se había ejecutado un 22,43% del presupuesto adjudicado para la obra. La empresa no cumplió con los plazos acordados y, por lo tanto, se consideró necesario tomar medidas para garantizar la finalización del proyecto.
El acondicionamiento de la calle Fernando Guanarteme tiene como objetivo principal dotar a esta vía de aceras más amplias y accesibles, eliminar barreras arquitectónicas y proporcionar nuevas zonas de aparcamiento y carga y descarga. Además, se llevará a cabo la plantación de más árboles y la renovación de las redes de suministro en el área de actuación, que abarca aproximadamente 7.000 metros cuadrados.
A pesar de los desafíos presentados por este retraso, el concejal Roque aseguró que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la movilidad en la zona durante el tiempo que dure la resolución del contrato y la posterior reanudación de los trabajos.
Este contratiempo ha generado preocupaciones sobre los posibles sobrecostes y el impacto en el tejido social y empresarial de la calle. El Ayuntamiento está comprometido en revitalizar la zona lo antes posible y garantizar que los vecinos y negocios se vean afectados lo menos posible.
El retraso en esta importante obra de acondicionamiento urbano subraya la importancia de una gestión eficiente de proyectos y contratos para garantizar que las mejoras planificadas en la infraestructura de la ciudad se lleven a cabo en tiempo y forma.
