El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, bajo la temática de “Los Juegos Olímpicos“, recuperará su sede histórica en el parque Santa Catalina en 2025. Tras meses de intensas conversaciones entre el Ayuntamiento, los grupos del Carnaval, y diferentes colectivos ciudadanos, el esperado regreso del Carnaval al parque Santa Catalina ha sido finalmente confirmado. Esta decisión, resultado de un proceso de consulta y colaboración, fue anunciado el pasado 22 de noviembre en una asamblea donde participaron figuras claves de la organización, entre ellas la alcaldesa Carolina Darias, la concejala de Carnaval, Inmaculada Medina, y el director artístico Josué Quevedo.
La edición de 2025 se llevará a cabo desde el 8 de febrero hasta el 16 de marzo, y el regreso al emblemático parque Santa Catalina se convierte en una realidad tras resolver el contrato de obras que limitaba su uso. El Ayuntamiento, en un esfuerzo por atender las expectativas de los grupos carnavaleros y del público, decidió que esta localización histórica volviera a ser el escenario principal de las fiestas, en lugar de otras alternativas provisionales que se manejaron durante las reuniones preliminares.
Carolina Darias destacó la relevancia del Carnaval no solo como una celebración, sino como un motor económico fundamental para Las Palmas de Gran Canaria. Declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, el Carnaval atrae a miles de visitantes y genera ingresos significativos para la economía local, contribuyendo a sectores como el comercio, la restauración y el turismo. En palabras de Darias, “el Carnaval no solo simboliza una tradición, sino también el orgullo de contar con una fiesta que es parte del alma de nuestra ciudad”. Además, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento en “mantener encuentros con vecinos y agentes del entorno para asegurar que las fiestas se desarrollen con éxito y en armonía con la comunidad”.
Colaboración y diálogo con los protagonistas del Carnaval
A lo largo de las semanas previas a la decisión, la concejala de Carnaval, Inmaculada Medina, lideró varias reuniones en las que se invitó a los grupos de comparsas, murgas y otras agrupaciones a expresar sus inquietudes y sugerencias para la próxima edición. Medina subrayó que este proceso de escucha activa no solo ha servido para definir el lugar de celebración, sino que ha fortalecido el compromiso entre el Ayuntamiento y las agrupaciones, quienes jugarán un rol crucial en el diseño y planificación de esta edición tan especial.
“Queremos que el Carnaval sea motivo de orgullo e ilusión para todos los canarios y visitantes“, declaró Medina, remarcando que la participación y el esfuerzo colectivo son la clave para que el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria aspire a ser uno de los mejores del mundo.
Próximos pasos: reuniones y preparativos
En un acto de transparencia, el Ayuntamiento ha anunciado que seguirán programándose encuentros con grupos y vecinos para ultimar detalles y solventar posibles dudas que puedan surgir ante el regreso a Santa Catalina. Estas reuniones, que iniciarán en diciembre, pretenden atender las preocupaciones del vecindario de Santa Catalina, buscando asegurar que la celebración pueda convivir con el descanso y bienestar de los residentes.
Por su parte, los colectivos de carnaval, tanto históricos como emergentes, han expresado su satisfacción con la decisión y su compromiso de colaborar activamente en los preparativos. Algunos representantes han elogiado el diálogo abierto del Ayuntamiento, reconociendo la dedicación de la administración en la organización de un evento de tal magnitud.
Un Carnaval renovado y con una ambición olímpica
La alegoría elegida para 2025, “Los Juegos Olímpicos”, promete ser un marco temático que atraerá a un público diverso, invitando a los carnavaleros a expresar su creatividad a través de disfraces, galas y concursos inspirados en el espíritu deportivo y de unión. Se espera que las decoraciones y escenografías transformen el parque Santa Catalina en un verdadero estadio de celebración y diversidad.
Con la mira puesta en febrero de 2025, Las Palmas de Gran Canaria se prepara para recuperar el pulso de su Carnaval en su espacio de siempre.
