En el rico y colorido dialecto canario, la palabra ‘abobancado‘ es mucho más que un simple término. Esta palabra, presente en la lengua de las Islas Canarias, tiene una historia interesante y está cargada de matices que van desde la simple descripción hasta la ofensa. Se trata de un término recogido en el Tesoro léxico del español de Canarias (TLEC) como usual en La Palma, lo hemos escuchado también en Gran Canaria desde siempre.
El origen de la palabra ‘abobancado’ según describe la Academia Canaria de la Lengua, se encuentra en la voz ‘bobo/a’, que proviene del latín ‘balbus‘, que significa ‘balbuciente‘. En su forma más básica, de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española (DLE) determina que ‘bobo’ se utiliza para describir a alguien que es ‘tonto’ o ‘falto de entendimiento o razón’. Sin embargo, en el dialecto canario, esta palabra se ha convertido en el epicentro de una familia léxica fascinante que abarca una variedad de significados y matices.
Hace algunos años el humorista Manolo Vieira puso de moda un término que ya se escuchaba en el uso diario: bobomielda, que se volvió popular en las nuevas generaciones, siendo abiertamente un insulto, tal como en Cuba se escucha comemielda.
El término ‘abobancado’ se utiliza para describir a una persona que es ‘corta de luces, aturullada, torpe, de escasos reflejos y poco despabilada’. Sin embargo, su significado varía dependiendo del contexto y del acto de habla en el que se emplee. Desde un grado mínimo de carácter descriptivo hasta llegar al extremo del denuesto y la ofensa, esta palabra puede tomar diferentes matices.
El dialecto canario ha dado lugar a una serie de variaciones y graduaciones de la palabra ‘abobancado‘. Por ejemplo, se utiliza el aumentativo ‘bobalicón/na’ para describir a alguien de manera más enfática. También existen otras formas como ‘(estar) embobesto/a’, ‘bobilín/a’, ‘bobilango/a’, ‘bobera(s)’, ‘bobático’ y ‘bobanco’, a medio camino entre lo descriptivo y lo ofensivo. En cambio, la gradue ción atenuante hace que se someta al auxilio de los adverbios medialdia cuando una persona es descrita como que es medio abobancao/ á él/ ella’ o con el añadido más relativizante de así: ‘que es así como medio/a abobancao/s él/ella, Incluso cabe el diminutivo abobancaíllo/illa, que entra en uso con semejante graduación. La voz bobo da lugar también a los diminutivos bobita/ta (TLEC), que tienen un uso de tono familiar y amable: No te preocupes, bobito, eso se te pasará pronto, ¡Déjelo, bobital, Qué bobita sos, como si no supieras las cabras que guardas!
Por su parte, el verbo bobear (TLEC) se apalabra en Canarias como bobiar. ¡Siempre bobiando, no tienes remedio!
Uso actual de abobancado
Hoy en día, el término ‘abobancado‘ está en recesión y se escucha principalmente en las personas mayores y en entornos rurales. A menudo, los jóvenes y los habitantes de la ciudad pueden malinterpretar su uso, ya que desconocen el tono cariñoso o familiar que puede tener. Es común que las personas que dominan el dialecto canario utilicen palabras como ‘abobancado’ de manera natural, sin intenciones ofensivas, pero su significado puede variar según la percepción del oyente.
